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Un
país sudamericano sin nombre y sin tiempo emerge lentamente
de una guerra que todos preferirían olvidar. Por espacio
de diez años, Norma ha brindado consuelo y refugio a un pueblo
destrozado por la violencia, al tiempo que ella negaba su propio
drama: la desaparición de su esposo al final de la guerra.
El programa de radio conducido por Norma es el más popular
del país, y cada semana la población entera—desde
los indigenas de lejanos caseríos serranos hasta los pobres
de los barrios urbano-marginales—sintoniza Radio Ciudad
Perdida en busca de algún indicio de sus desaparecidos, aquellos
tragados por una ciudad en caótico crecimiento.
Sin embargo, la vida a la que Norma parecía
ya haberse habituado cambia irremediablemente cuando un chiquillo
llega de la selva con inesperadas pistas en torno al destino de
su esposo, Rey.
Devastadora y cautivante, cruel y tierna, Radio
Ciudad Perdida, plantea profundas interrogantes respecto
a la guerra y su significado: desde su impacto arrasador sobre
una sociedad sacudida por la violencia, hasta las cicatrices
emocionales que cada participante, observador, y sobreviviente
lleva a cuestas por largos años.
Revista Capital (Chile)
Noviembre 2007
The Guardian (Reino Unido)
4 Abril 2007
«Radio Ciudad Perdida es un libro de una fuerza extraordinaria [...] La
inagotable inventiva y el sentido del detalle [de Alarcón] son ya inigualables».
The Christian Science Monitor
13 Febrero 2007
«[Una] cautivante primera novela. Radio Ciudad Perdida es un devastador
comentario en torno al ruinoso impacto de la guerra. Pero la trama esencial de
la historia no es política – es un enigma sobre los sentimientos
humanos».
Los Angeles Times
4 Febrero 2007
«Excepcional. Pocos autores de primeras novelas persiguen con destreza
tantos propósitos distintos –historia, misterio, relato ético– o
logran coordinar sus desenlaces simultáneos. Radio Ciudad Perdida es
una auténtica demostración de audacia literaria».
Star-Tribune de Minneapolis
4 Febrero 2007
«Grandes ideas abordadas desde ángulos inesperados, una clara
percepción de la condición humana y cada oración construida
como un Stradivarius [...] leer a Alarcón es como presenciar el arribo
de un nuevo John Steinbeck o un Gabriel García Márquez».
Washington Post Book World
28 Enero 2007
«Las palabras [de Alarcón] expresan, con elocuencia y precisión,
el carácter autodestructivo de la insurgencia violenta y las represalias
gubernamentales. Radio Ciudad Perdida es una fábula para todo un continente,
y no es menos relevante para otras regiones del mundo en las que se escenifica
la misma y desoladora danza».
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